El municipio de Los Gallardos, situado en la comarca del Levante Almeriense, es uno de los núcleos más dinámicos de la zona. Su historia combina un origen ligado a cortijadas dispersas, un crecimiento notable a partir del siglo XIX y una evolución moderna marcada por la agricultura, la minería y el desarrollo residencial.
El territorio donde hoy se asienta Los Gallardos estuvo poblado desde época romana, como demuestran restos cerámicos y estructuras rurales halladas en su entorno. La zona formaba parte del hinterland agrícola vinculado a los asentamientos costeros del sureste peninsular.
Durante el periodo romano, el territorio de Los Gallardos estuvo ocupado por pequeñas *villae* agrícolas dedicadas al cultivo de vid, olivo y cereales. Los hallazgos cerámicos datados entre los siglos I y III confirman la existencia de asentamientos rurales vinculados a la producción agrícola y al aprovechamiento ganadero de la zona.
En época andalusí, el territorio pertenecía a la estructura agrícola y defensiva del distrito de Vera. No existía un núcleo urbano consolidado, pero sí numerosas alquerías y cortijos dispersos, dedicados al cultivo de regadío y secano. El sistema de acequias y terrazas agrícolas se desarrolló entre los siglos X y XII.
Tras la incorporación del Reino de Granada a la Corona de Castilla en 1492, estas tierras quedaron integradas en el término de Bédar y, posteriormente, en el de Vera. La zona permaneció poco poblada durante siglos, con cortijadas dispersas dedicadas a la agricultura y la ganadería.
Durante los siglos XVII y XVIII, el territorio de Los Gallardos siguió siendo un espacio rural con población dispersa. La economía se basaba en el secano, la ganadería y el aprovechamiento de recursos naturales como el esparto.
El verdadero origen del núcleo urbano de Los Gallardos se sitúa en el siglo XIX, cuando la actividad minera de la sierra de Bédar impulsó el crecimiento de la población. La construcción de caminos y la cercanía a las minas favorecieron la aparición de ventas, cortijos y pequeños núcleos que acabarían formando el pueblo actual.
La desamortización de 1836 y el desarrollo agrícola del valle del río Aguas contribuyeron también a su consolidación.
En 1924, Los Gallardos se constituyó como municipio independiente, segregándose de Bédar.
En la actualidad, Los Gallardos es un municipio en crecimiento, con una economía basada en:
- La agricultura de regadío y secano - La industria auxiliar - El turismo residencial - La cercanía a Mojácar, Turre y Vera
El municipio conserva elementos patrimoniales vinculados a su pasado agrícola y minero, así como un entorno natural destacado por su cercanía a la sierra de Bédar y al valle del río Aguas.