Joaquín Rodríguez de Rivera Blasco nació en Vera el 28 de abril de 1836, hijo de Joaquín Rodríguez Rivera, capitán de navío de la Armada, y de Josefa Blasco.
En enero de 1854 ingresó como aspirante a oficial en la Dirección General de Contabilidad de la Hacienda Pública, pero el 1 de septiembre pasó a la Escuela de Estado Mayor como cadete. El 21 de septiembre fue nombrado subteniente de Infantería de Marina, sin abandonar sus estudios. En 1856 pasó a subteniente de Infantería y en 1858, tras finalizar su formación, fue promovido a teniente.
Su primer destino fue el Regimiento de Caballería de Lanceros del Rey (1859). Ese mismo año fue enviado a la Guerra de África, participando en los combates del Serrallo, Castillejos, Tetuán y Wad‑Ras. Por su actuación fue ascendido a:
En 1861 fue destinado por sorteo al ejército de Santo Domingo, con ascenso a comandante de Estado Mayor. Participó en operaciones militares durante la rebelión de Santiago (1863). En 1864 obtuvo el empleo de teniente coronel de Caballería y realizó su última misión en la isla: el canje de prisioneros.
Regresó a la Península en 1866, quedando en situación de excedente hasta 1868, año en que fue ascendido a coronel por gracia general. En 1869 fue destinado a la Capitanía General del País Vasco.
En 1870 participó en las primeras operaciones contra la nueva insurrección carlista en Pamplona. Entre 1871 y 1873 estuvo destinado en el Depósito de la Guerra.
En 1873 intervino en:
Fue promovido a teniente coronel de Estado Mayor por antigüedad en 1873.
El 1 de diciembre de 1875 ascendió a coronel de Estado Mayor, y el 10 de abril de 1876 fue promovido a general de brigada. Entre 1876 y 1882 permaneció en situación de cuartel en Madrid.
En 1882 tomó posesión como vocal de la Junta Superior Consultiva de Guerra, cesando en 1883. En 1884 formó parte de la comisión encargada de revisar el Reglamento táctico de Caballería.
En 1888 fue nombrado gobernador militar de Gerona. El 9 de agosto de 1889 ascendió a mariscal de campo y fue destinado al Consejo Supremo de Guerra y Marina como consejero.
Finalmente, el 12 de enero de 1894 alcanzó el grado de teniente general.
Falleció en Madrid el 20 de marzo de 1901.
Su trayectoria refleja:
Joaquín Rodríguez de Rivera Blasco fue uno de los militares almerienses más destacados del siglo XIX. Su participación en conflictos clave, su ascenso hasta teniente general y su presencia en órganos superiores de la administración militar lo sitúan entre las figuras relevantes del Ejército español de su tiempo.