El gentilicio de los habitantes de Abla (abulenses) es compartido con la ciudad de Ávila, debido a la confusión que hubo al asociar la antigua ciudad romana de Abula con Ávila.
Se dice de los perros y caballos de color canela. En el caso de los perros, su uso se ha generalizado, denominándose canelo a cualquier tipo de perro, independientemente del color.