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Historia de Alicún

Alicún es un municipio situado en la Alpujarra Almeriense, asentado en la ladera norte de la Sierra de Gádor y en el tramo medio del valle del río Andarax. Su nombre ha sido relacionado con el árabe al-liqum (“fuente termal”), con el topónimo visigodo Agatucia y con posibles raíces íberas o protovascas.

El entorno de Alicún muestra ocupación desde la Edad del Cobre, con yacimientos como la Loma de Alicún. En época romana se instalaron termas aprovechando un manantial salutífero, identificadas por algunos historiadores con los al-Hammam Vexitan, citados posteriormente por al-Idrisi en el siglo XII. Durante el periodo andalusí, Alicún funcionó como un hara o barrio dependiente de la alquería de Huécija, integrado en la taha de Marchena, con un sistema agrícola basado en acequias y terrazas.

Tras la conquista castellana, documentada en 1494, Alicún continuó como barrio de Huécija hasta que en el siglo XVI adquirió entidad propia como uno de los diez lugares del Señorío de Maqueda. La rebelión morisca y su expulsión en 1570 provocaron el abandono del lugar, que fue repoblado en 1574 con familias procedentes de Castilla, Andalucía Occidental y Levante.

La recuperación demográfica y económica no se estabilizó hasta el siglo XVIII. En 1835, tras la abolición del Señorío de Maqueda y Arcos, Alicún se constituyó como municipio independiente. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, vivió un periodo de prosperidad ligado al cultivo de la uva de Ohanes, lo que permitió la construcción de infraestructuras como la iglesia, los baños públicos y el lavadero.

En la actualidad, Alicún mantiene una economía agrícola basada en cítricos, frutales y hortalizas, conservando un notable patrimonio hidráulico y urbano, así como la impronta andalusí visible en su trazado y en la importancia histórica de sus aguas termales.

Los orígenes

Gracias a la presencia de agua en la zona (fuentes de Alhama y Alicún), la agricultura estuvo más desarrollada que en otras zonas más áridas.

Los romanos en Alicún

Son mencionadas la construcción de unas termas romanas, aprovechando la fuente de Alicún.

Los árabes en Alicún

Con la llegada de los árabes, las antiguas termas romanas se convierten en un hamman, y se mejoran las infraestructuras hídricas (acequias, canalizaciones) para la explotación agrícola.

En el siglo XII, Al-Idrisi menciona en sus crónicas unas termas sobre un manantial salutífero a continuación de los baños de Alhama llamados al-Hammam Vexitan, que traducen por “Baños Huecijanos”, y que algunos historiadores identifican con la fuente de Alicún.

La Reconquista

Tras la conquista por los Reyes Católicos, la taha de Marchena es donada a don Gutierre de Cárdenas. En dicho documento, Alicún se inscribe como un barrio de Huécija.

No es hasta el siglo XVI cuando Alicún se inscribe como municipio independiente en el ducado de Maqueda.

Tras la rebelión de los moriscos en 1570, Alicún queda despoblada y abandonada hasta 1574, cuando fue repoblada con cristianos venidos de otras partes de la península.

Edad moderna

En el siglo XVIII, la población sufre un aumento de población y un pequeño auge económico. Hay referencias que indican que en 1796 la hermandad del Santísimo Sacramento ya estaba constituida en la población.

En 1835 Alicún se constituye como municipio de pleno derecho, tras la abolición del señorío de Maqueda y Arcos y su dependencia de Huécija.

En esta época la agricultura del olivo y el trigo era la principal actividad económica. En 1850, Pascual Madoz menciona en su Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico que Alicún cuenta con 2 molinos de aceite y uno harinero.

En 1885 la población se encomendó a San Sebastián y ésta no fue afectada por una epidemia de peste que asoló la provincia. Este fue el origen de las fiestas del voto.

El final del siglo XIX y principios del XX es una época de auge para la población,derivado del cultivo de la uva de Ohanes. Debido a este impulso económico, se acometen varias obras civiles en la población, como la iglesia, los baños públicos o el lavadero.

También se fomentan las actividades culturales. Por ejemplo, 1900 ya se tiene constancia de la existencia de la banda de música Huécija-Alicún.

La población sufre las consecuencias de las penurias tras la guerra civil, y la posterior emigración masiva a otras zonas más industrializadas.

Actualidad

Actualmente la agricultura es el principal motor económico del municipio. Los parrales han sido progresivamente sustituidos por el cultivo de cítricos, árboles frutales y hortalizas.

Su privilegiada ubicación, en la ladera de la sierra y junto a los valles del Andarax y del río Nacimiento, proporcionan un entorno idílico.

Cuenta en torno a 200 habitantes.

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historia_pueblos/alicun.txt · Última modificación: por bastetani

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