Francisco Javier Suárez Egea nació en Almería el 31 de agosto de 1926, en el seno de una familia acomodada. Estudió el bachillerato en el colegio jesuita de Miraflores, en El Palo (Málaga). Aunque cursó Peritaje Agrícola por influencia paterna, nunca ejerció esta profesión, pues su verdadera vocación —la Historia Natural— terminó imponiéndose.
Estudió Ciencias Naturales en la antigua Universidad Central de Madrid, licenciándose en 1962. Completó los cursos de doctorado, pero no llegó a leer su tesis, titulada *Revisión general de la familia Myrmosidae, Hymenoptera Aculeata*, debido a su perfeccionismo y a su fallecimiento prematuro.
Entre 1963 y 1965 ejerció como profesor de Segunda Enseñanza en el Instituto Celia Viñas de Almería. En 1956 contrajo matrimonio con Ángela Márquez Pallarés, con quien tuvo nueve hijos.
En 1971 fue nombrado colaborador científico del entonces Instituto de Aclimatación de Almería del CSIC (actual Estación Experimental de Zonas Áridas), organismo con el que ya colaboraba desde 1958 bajo la tutela de Manuel Mendizábal Villalta.
Suárez Egea se especializó en el estudio de varias familias de avispas españolas, especialmente:
En ambas llegó a ser una autoridad internacional, manteniendo contacto con numerosos investigadores españoles y extranjeros. Destacaron sus estrechas relaciones científicas con los entomólogos Anselmo Pardo Alcaide y Antonio Cobos Sánchez.
Reunió una colección excepcional de himenópteros, con más de 9.000 ejemplares de mutílidos de todo el mundo, la más completa existente en material español y marroquí.
Publicó 51 trabajos científicos, describió decenas de especies nuevas para la ciencia y estableció nuevos géneros y subgéneros.
Falleció en Madrid en 1985. Dos años después, su viuda donó su colección al Museo Nacional de Ciencias Naturales, donde constituye hoy un fondo de referencia para la investigación en himenópteros.
Francisco Javier Suárez Egea es una figura clave de la entomología española del siglo XX. Su rigor, su capacidad de observación y su extraordinaria colección lo sitúan entre los especialistas más relevantes en mutílidos y mirmósidos, dejando una huella profunda en la investigación zoológica de la Península Ibérica.