Jorge Rueda nació en Almería el 5 de marzo de 1943. Poco se conoce sobre sus inicios, salvo lo que él mismo relató: su dedicación a la fotografía fue fortuita, fruto de su rebeldía ante la continuidad de los estudios reglados.
Aprendió la técnica fotográfica como aprendiz en un taller, y más tarde se trasladó a Madrid, donde trabajó como redactor gráfico en diversas publicaciones semanales. Esta experiencia marcaría profundamente su futura trayectoria profesional.
Fue cofundador de la revista *Nueva Lente*, una de las publicaciones más influyentes en la renovación de la fotografía española. Entre 1975 y 1978 ejerció como director de la revista.
Posteriormente fundó y dirigió Aquí Imagen, continuando su labor de impulso y difusión de nuevas miradas fotográficas.
En 1978 coordinó la exposición de jóvenes fotógrafos españoles en los Encuentros de Arlés (Francia), formando también parte del jurado internacional de la crítica. En 1979 participó en los Encuentros Fotográficos de Andalucía (Málaga).
En 1985 impulsó y dirigió el festival Fotoplin de Málaga. En 1992 fue invitado al proyecto Imagina, centrado en la mirada personal de distintos fotógrafos sobre Almería.
Su obra ha sido expuesta en numerosas ciudades del mundo: París, Berlín, Roma, Londres, Milán, Pekín, Estocolmo, Ginebra, Tokio, Belgrado, Marsella, Essen, Bruselas, Nueva York, entre otras. Sus fotografías forman parte de colecciones públicas y privadas como:
La obra de Jorge Rueda se caracteriza por:
Su fotografía El pepino fue seleccionada como portada del catálogo de la exposición *Cuatro Direcciones. Fotografía contemporánea española* (Centro de Arte Reina Sofía, 1991).
En 1997 publicó el libro Mal de ojo, considerado una síntesis ejemplar de su estética personal.
Murió en Jorox‑Alozaina (Málaga) el 17 de noviembre de 2011.
Su trayectoria refleja:
Jorge Rueda es uno de los nombres imprescindibles de la fotografía española contemporánea. Su mirada irreverente, su dominio del fotomontaje y su capacidad para transformar lo cotidiano en imágenes inquietantes y poéticas lo sitúan entre los creadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.