José Romero Balmas nació en Almería el 20 de octubre de 1896, en plena época de esplendor de la minería almeriense. Era heredero de los negocios familiares iniciados por su abuelo, el político republicano Miguel Balmas. Sus padres, Salvador Romero y María Balmas, cuidaron su formación en internados de prestigio: Bona Nova (Barcelona) y María Hilf de Ingenbohl‑Brunen (Suiza).
A los diecinueve años marchó a Inglaterra para trabajar en la banca y adquirir experiencia con la que continuar los negocios paternos. De regreso a Almería, en 1921, contrajo matrimonio con Adela Josefina Sánchez Martínez, hija de José Sánchez Entrena, alcalde de Almería, presidente de la Diputación y uno de los mayores fortunados de la provincia.
Romero Balmas fue:
De ideología liberal, ingresó en la masonería, participando en la logia “Evolución 7” con el nombre simbólico de *Voltaire*. Esta militancia le valió ser encarcelado durante la Guerra Civil y condenado a pena de muerte, posteriormente conmutada por prisión. Tras su liberación regresó a su Finca de Santa Isabel, convertida por él en un ideal de vida y refugio familiar.
La casa de esta extensa propiedad fue restaurada en los años treinta por Antonino Zobaran, incorporando elementos regionalistas y del primer expresionismo. En los años sesenta, durante el auge del cine en Almería, la finca fue alquilada a productores, directores y actores internacionales.
Por ella pasaron figuras como:
Adquirida por el Ayuntamiento de Almería, desde 2011 alberga la Casa del Cine, uno de los espacios culturales más singulares de la ciudad.
Murió el 6 de marzo de 1956.
Su trayectoria refleja:
José Romero Balmas fue un personaje clave en la vida económica, cultural y social de Almería. Su visión cosmopolita, su defensa del patrimonio y su papel en la historia del cine almeriense lo convierten en una figura imprescindible para comprender la modernización cultural de la ciudad.