Juan de Dios de la Rada y Delgado nació en Almería el 13 de agosto de 1827. Era hijo del catedrático Juan de Dios de la Rada y Henares, profesor de Medicina y Física en la Universidad de Granada, y de Margarita Delgado. Su hermano Fabio también fue jurista y doctor en Derecho, colaborando con él en varias publicaciones. Casado, tuvo un hijo, Enrique de la Rada y Méndez, miembro del Cuerpo de Archivos.
Se licenció y doctoró en la Universidad de Granada, obteniendo también el doctorado en Jurisprudencia con una tesis sobre pruebas criminales. Ejerció como:
En 1858 ingresó en el recién creado Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios. En 1868 pasó al Museo Arqueológico Nacional, del que fue director desde el 19 de febrero de 1891 hasta su jubilación el 4 de agosto de 1900. Desde entonces dirigió el Museo de Reproducciones Artísticas hasta su muerte.
Fue catedrático de Arqueología, Numismática y Epigrafía en la Escuela Superior de Diplomática (1856‑1900), institución que dirigió entre 1876 y 1900, y también catedrático de Disciplina eclesiástica en la Universidad Central (1854‑1857).
Participó activamente en numerosas comisiones y organismos:
Recibió numerosas condecoraciones:
Fue senador del Reino por Lérida (1886) y Castellón (1894), militando en el Partido Liberal‑conservador de Cánovas y manteniendo estrecha relación con la Familia Real.
Fue:
En la Real Academia de la Historia redactó informes sobre hallazgos arqueológicos, jeroglíficos egipcios, piezas de Guarrazar, cartas de Colón y la localización de Illiberis. Publicó más de veintiséis comunicaciones en el *Boletín de la Real Academia de la Historia* y fue anticuario interino desde el 8 de marzo de 1901 hasta su muerte.
Su empresa más célebre fue la organización y redacción de la memoria del Viaje a Oriente de la fragata de guerra *Arapiles* (1871‑1872), que recorrió:
La expedición, promovida por Amadeo I y gestionada por Sagasta y Juan Valera, tenía como objetivo reforzar la presencia española en Oriente y adquirir piezas para el Museo Arqueológico Nacional. Rada logró reunir 329 objetos en 22 cajones, entre ellos vasos griegos y chipriotas, esculturas, monedas y vaciados de relieves de la Acrópolis.
Su crónica, de estilo pintoresquista, combina erudición, observación etnográfica y sensibilidad literaria.
Fue autor prolífico en campos tan diversos como:
Editó obras fundamentales del americanismo:
Fundó, dirigió o codirigió revistas como:
Falleció en Madrid el 3 de agosto de 1901, siendo entonces anticuario interino de la Real Academia de la Historia.
Su trayectoria refleja:
Juan de Dios de la Rada y Delgado fue el primer arqueólogo español con un perfil plenamente profesional, precursor del modelo científico del siglo XX. Su labor en museos, su impulso a la investigación histórica y su papel en la protección del patrimonio lo convierten en una de las figuras más influyentes de la arqueología y la historiografía españolas.