Juan Francisco Rodríguez Márquez nació en Almería el 12 de octubre de 1950. La afición al boxeo le venía de familia: su padre fue campeón nacional del peso ligero en la década de 1960. Desde muy joven mostró aptitudes excepcionales para este deporte.
Fue seleccionado para los Campeonatos de Europa de Aficionados celebrados en Madrid en 1971, donde logró el título europeo del peso mosca. Junto a Luis Martínez Zapata, es el único español que ha conseguido proclamarse campeón de Europa como aficionado. En el torneo venció sucesivamente al escocés Keer, al danés Groth, al irlandés Mc Lauglin y, en la final, al polaco Blazynski.
Representó a España en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, alcanzando los cuartos de final, y participó también en los Juegos de Montreal, aunque sin superar las rondas preliminares. Con la camiseta española disputó 142 combates, con un balance de 126 victorias, 15 derrotas y 1 nulo.
Debutó como profesional el 29 de octubre de 1976 en Segovia, derrotando por abandono en dos asaltos a Miguel Montes. Apenas un año después, el 2 de diciembre de 1977, disputó en Madrid el título mundial del peso gallo frente al imbatido campeón mexicano Carlos Zárate, que realizaba una defensa voluntaria. Rodríguez perdió por K. O. en el quinto asalto.
A pesar de ello, continuó su ascenso y logró el título europeo del peso gallo el 16 de septiembre de 1978 en Vigo, tras vencer por puntos en quince asaltos al italiano Franco Zurlo.
Retuvo el título:
Perdió el cinturón el 28 de febrero de 1980 en Gales ante Johnny Owen, y volvió a intentar el título europeo el 3 de diciembre de 1980 frente al italiano Valerio Nati, cayendo por puntos.
Se retiró definitivamente el 14 de diciembre de 1982 en Irlanda del Norte, tras perder por puntos ante Hugh Russell.
Tras su retirada, se dedicó a la preparación de jóvenes púgiles, transmitiendo su experiencia y su técnica a nuevas generaciones.
Falleció el 16 de abril de 2019.
Su trayectoria refleja:
Juan Francisco Rodríguez Márquez ocupa un lugar destacado en la historia del boxeo español. Su título europeo como aficionado, su presencia olímpica y su reinado continental como profesional lo convierten en una figura de referencia, admirada por su técnica, su valentía y su capacidad de superación.