| Al‑Qāsim b. Muḥammad b. al‑Qāsim b. Ḥammūd al‑Wāṯiq | |
|
|
| Segundo califa ḥammūdí de Algeciras | |
|---|---|
| Año de nacimiento: | p. s. XI |
| Lugar de nacimiento: | Desconocido |
| Año de fallecimiento: | post. 1055 |
| Lugar de fallecimiento: | Almería |
Al‑Qāsim b. Muḥammad b. al‑Qāsim b. Ḥammūd al‑Wāṯiq pertenecía a la segunda rama de la dinastía ḥammūdí, la descendiente de al‑Qāsim b. Ḥammūd, distinta de la principal, que procedía de su hermano ‛Alī. Era hijo de Muḥammad b. al‑Qāsim, primer soberano ḥammūdí de Algeciras, fallecido en 440 H. (1048‑1049).
Las crónicas señalan que Muḥammad tuvo numerosos hijos —al parecer ocho— y que al‑Qāsim fue elegido sucesor sin oposición, adoptando el sobrenombre de al‑Wāṯiq. Sin embargo, se conservan cuños fechados entre 1051 y 1055 en los que aún aparece el nombre de su padre, lo que plantea dudas sobre la fecha real de la muerte de Muḥammad o incluso sobre si al‑Qāsim llegó a proclamarse califa, como sugiere la crónica magrebí *Mu‛ŷib*.
Se sabe muy poco sobre su gobierno, que fue más largo que el de su padre, aunque tampoco extenso. La información conservada procede casi exclusivamente de las fuentes narrativas y se centra en su deposición.
Según Ibn ‛Iḏārī, la taifa de Algeciras cayó víctima del expansionismo abadí, encabezado por al‑Mu‛taḍid b. ‛Abbād, soberano de Sevilla. Al‑Qāsim resistió durante un tiempo, pero solo disponía de unos doscientos jinetes, insuficientes para hacer frente al poderoso ejército abadí, que sitió la ciudad por tierra y mar.
El soberano ḥammūdí pidió ayuda al gobernante de Ceuta, Sawāŷŷāt al‑Bargawāṭī, teóricamente vasallo de los ḥammūdíes, pero esta ayuda nunca llegó. Finalmente, al‑Qāsim pactó la rendición con ‛Abd Allāh b. Sallām, ministro y general abadí, obteniendo permiso para abandonar la ciudad con su familia.
En el año 446 H. (12 de abril de 1054 – 1 de abril de 1055), al‑Qāsim embarcó rumbo a Ceuta, donde esperaba refugiarse. Sin embargo, durante el trayecto supo que al‑Bargawāṭī no estaba dispuesto a acogerlo, por lo que decidió cambiar de rumbo y dirigirse a Almería, donde fue recibido por el soberano al‑Mu‛taṣim.
Permaneció en Almería hasta su muerte, ocurrida en fecha desconocida, pero posterior a 1055.
Su trayectoria refleja:
Al‑Qāsim al‑Wāṯiq es una figura representativa de la inestabilidad política del siglo XI andalusí. Su caída ante los abadíes y su exilio en Almería ilustran el complejo entramado de alianzas, rivalidades y fragmentación que caracterizó el periodo de las taifas.