Abū Naṣr Sacd b. cAlī, conocido en las crónicas cristianas como Muley Zad, Muley Çah, Ariza o Ciriza, nació en Granada antes de 801 H. / 1398‑1399. Pertenecía directamente a la familia real nazarí: era nieto de Yūsuf II y biznieto de Muḥammad V, además de sobrino de Muḥammad VII y Yūsuf III.
Tuvo varios hijos, entre ellos dos futuros sultanes: Abū l‑Ḥasan cAlī y Muḥammad XII al‑Zagal. Otro hijo, Yūsuf, murió joven víctima de la peste. Las crónicas mencionan también a un posible cuarto hijo, Ismācīl, y a una hija, cĀ’iša.
Su actividad política comenzó durante el segundo reinado de Muḥammad VIII el Pequeño, quien lo incorporó a su círculo de confianza. Se conserva una orden suya del 13 de šacbān de 831 / 28 de mayo de 1428 dirigida a los jefes de Comares para preparar la defensa ante un ataque cristiano.
Tras la muerte de Muḥammad IX al‑Aysar, su sucesor Muḥammad X abdicó en favor de Sacd en agosto de 1454, apoyado por gran parte de la población. Sacd adoptó el laqab al‑Mustacīn bi‑[A]llāh (“el que implora la ayuda de Dios”).
Su primer reinado fue breve: confirmó concesiones fiscales, mantuvo la paz con Castilla y emitió un dahír para Huércal (10 de ramaḍān de 858 / 3 de septiembre de 1454). Fue expulsado a comienzos de 1455 por Muḥammad X.
Refugiado en Casarabonela, se hizo vasallo de Enrique IV, enviando a Castilla a su hijo cAlī, a su visir y a numerosos dignatarios como garantía. Enrique IV intervino militarmente, llegando a las puertas de Granada y atacando Málaga.
Gracias a la presión castellana, Sacd recuperó el trono en agosto de 1455. Su reinado estuvo marcado por:
En 1456, su hijo y el visir obtuvieron una victoria en Mata Bejid (Cambil), capturando al capitán Juan Manrique.
La situación económica se deterioró gravemente, obligando a Sacd a vender propiedades en la Vega de Granada, el Cenete, la alcaicería y una industria de aceite en Ajšariš.
En 1462, la presión castellana y el descontento interno favorecieron la aparición de un pretendiente apoyado por los Abencerrajes y por Enrique IV: Ismācīl IV, que controló Málaga, Ronda y Setenil. Sacd fue destronado en septiembre de 1462.
Ismācīl IV fue expulsado a finales de 1462 y Sacd recuperó el trono. Sin embargo, la crisis continuó. Enrique IV necesitaba tregua por sus conflictos con Aragón y negoció con Sacd un acuerdo de ocho meses (marzo‑octubre de 1463), firmado por su hijo Abū l‑Ḥasan.
Sacd buscó apoyo exterior y envió embajadas al sultán mameluco Jušqadam al‑Ẓāhir y a los ḥafṣíes de Túnez, que enviaron ayuda en 1464.
En febrero de 1464, Enrique IV atacó de nuevo la Vega. Sacd aceptó pagar parias para obtener la paz (14 de marzo de 1464).
Ese mismo año, su hijo Abū l‑Ḥasan cAlī, apoyado por los Banū l‑Sarrāŷ (Abencerrajes), se sublevó. Sacd fue expulsado de Granada y se refugió en Málaga, aunque luego se estableció en Almería, donde mantuvo el título de sultán sin poder efectivo.
Murió en Almería a finales de ḏū l‑ḥiŷŷa de 869 / agosto de 1465. Sus restos fueron trasladados a la rauda de la Alhambra y, tras 1492, a Mondújar, por orden de su nieto Boabdil.
Su trayectoria refleja:
Sacd fue uno de los últimos grandes emires nazaríes antes de la descomposición definitiva del reino. Su reinado, marcado por guerras fronterizas, crisis económicas y luchas internas, anticipa el clima de inestabilidad que desembocaría en la caída de Granada en 1492.