Gérgal es uno de los asentamientos históricos más representativos del interior almeriense. Su ubicación estratégica, dominando el paso natural entre Sierra Nevada y el desierto de Tabernas, ha favorecido un poblamiento continuo desde la Prehistoria. A lo largo de los siglos, su historia ha estado marcada por la agricultura de montaña, la defensa territorial, la repoblación castellana y la importancia del ferrocarril en época contemporánea.


