Hijo de Antonio García Utrera y Paula López Martínez, ricos propietarios de Albanchez, cursó las primeras letras en su localidad natal, donde un tío sacerdote lo preparó para el bachillerato.
Se licenció en Derecho por la Universidad Central de Madrid en 1862 y ejerció como abogado. Su carrera política estuvo siempre vinculada a Romero Robledo y, a través de él, a Cánovas del Castillo.
Tras la Restauración (1875), fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Sorbas en dos periodos. El primero, entre 1875 y 1881, destacó por su actuación durante la dramática inundación del 15 de octubre de 1879, conocida como la *ruina de Santa Teresa*. Fue secretario de la Junta de Diputados y Senadores para el Socorro de las Provincias Inundadas, desde donde gestionó numerosas ayudas para paliar los daños en el sureste español.
En 1878 fue secretario del Congreso. Su segundo periodo como diputado se desarrolló entre 1884 y 1886. A comienzos de 1885 fue nombrado director general de Administración y Fomento del Ministerio de Ultramar, siendo ministro Manuel Aguirre de Tejada, conde de Tejada de Valdeosera. Entre septiembre y noviembre de ese mismo año ejerció como subsecretario del mismo ministerio.
Entre 1878 y 1887 formó parte de la Junta de Inspección, Vigilancia y Administración de las Obras de la Nueva Cárcel Modelo y fue también director general de la Marina Mercante.
Falleció en Albanchez el 5 de marzo de 1892 a causa de una congestión cerebral. Su entierro congregó a varios miles de personas de los pueblos a los que había favorecido, según la prensa de la época.
Contrajo dos matrimonios:
Una calle de Albanchez lleva su nombre.
Su trayectoria refleja:
Juan García López fue uno de los políticos más influyentes del Almanzora durante la Restauración. Su labor en la gestión de ayudas tras la riada de 1879 y su participación en organismos clave del Estado lo convierten en una figura relevante de la política provincial y nacional del siglo XIX.